A mediados de abril los departamentos de Justicia (DOJ) y de Seguridad Nacional (DHS) acordaron transar una acción de clase nacional retando la denegación de una autorización de empleo a los que solicitan asilo, quiénes han estado esperando seis meses o más por una decisión en sus solicitudes de asilo.  Si aprobado por un juez federal, este acuerdo ayudaría a asegurar que los que solicitan asilo, que han huido de persecución en sus países natales, no están fuera de ley impedidos de trabajar mientras el gobierno adjudica sus casos.  El acuerdo proviene de un caso presentado al final del 2011 por varios grupos partidistas, incluyendo el Consejo Americano de Inmigración (AIC), quienes retaron problemas generalizados con el “reloj de asilo”,  el sistema que agencias gubernamentales usan para determinar cuándo inmigrantes que han aplicado para asilo pueden obtener permiso para trabajar legalmente en los Estados Unidos.  Solicitantes de asilo normalmente tienen que esperar al menos seis meses para obtener autorización de empleo, sin embargo oficiales de asilo (AO’s) y jueces de inmigración tienen el poder de parar el reloj de asilo EAD, el período de seis meses que el solicitante debe esperar, por cualquier demora en el proceso de adjudicación que el juez o el AO determine fue solicitado o por causa del solicitante.  Como resultado, algunos solicitantes han terminado esperando muchos meses y a veces por años, de hecho, AIC ha documentado demoras excesivas e instancias en las cuales un AO o un juez de inmigración impropiamente paralizó, o falló al no empezar (o re comenzar) el reloj.  La demanda alegaba que estas prácticas, combinadas con  atrasos en las cortes estadounidenses de inmigración, violan la Constitución, estatutos federales y reglas gobernables. Por razón de que esta demanda es de clase, el acuerdo transaccional deberá ser aprobado por el juez de la corte federal ante quién está viéndose el caso.