El Tercer intento de la Administración de Trump para restringir el ingreso a los Estados Unidos a extranjeros de ciertos países fue interrumpido el 17 de octubre, un día antes de que entrará en vigor.  Dos jueces federales impidieron que la restricción entrará en vigor a nivel nacional, uno en Hawái, el cual emitió una orden de restricción temporal, y el otro en Maryland, el cual emitió un amparo temporal.  La Administración anunció que apelará los casos frente a los tribunales del circuito de apelaciones, y en última instancia es muy probable que la Corte Suprema tenga una audiencia sobre los casos.  (La Corte Suprema estaba programada para tener una audiencia en octubre para escuchar los argumentos sobre la segunda restricción de viaje, pero devolvió el caso al tribunal inferior por no ser pertinente).  

Esta es la tercera restricción de viaje que emite la Administración por medio de una acción ejecutiva, e incluyó ocho países (Libia, Irán, Somalia, Siria, Yemen, Chad, Corea del Norte, y Venezuela), cada uno con una restricción diferente.   A diferencia de la primera restricción, esta era por un periodo de tiempo indefinido.  A la fecha de este escrito (20 de octubre), la “Restricción de Viaje 3.0” sólo aplica para Corea del Norte y Venezuela ya que esos países no estaban incluidos en los litigios. 

La mayoría de los países se incluyeron en la “Restricción de Viaje 3.0 por a su capacidad inferior para compartir información.  Sin embargo, otros estaban más específicos.   Para Venezuela la restricción cubre a los principales funcionarios del gobierno, mientras que los ciudadanos de Corea del Norte, Siria y Somalia están sujetos a una restricción total.  Siete de los ocho países están sujetos a una restricción total de visas de inmigrantes.  El razonamiento que dio la Administración para la distinción entre una visa de inmigrante y una de no inmigrante es que las personas a las que se les otorga una visa de inmigrante ingresan a los Estados Unidos como residentes permanentes legales, y por virtud de su estatus se hace más difícil su expulsión.  Puesto que los países tienen una capacidad inferior para compartir información, el razonamiento es que los EE. UU. no puede evaluar a estos extranjeros adecuadamente antes de otorgarles la residencia permanente.  Las admisiones de refugiados permanecen en limbo, restringidas hasta que se pueda evaluar el proceso más a fondo. 

Mientras tanto, la Administración anunció que va a reevaluar cada seis meses la lista de los países restringidos para determinar si las preocupaciones sobre el intercambio de información y la seguridad se han abordado, aunque la falta de relaciones formales con Irán y Corea del Norte no es una buena señal para esos países en un futuro.  Además, se incluyó a Somalia en la restricción de viaje – no porque el gobierno no coopera con los EE.UU., pero simplemente porque el gobierno no tiene el control de todo el territorio del país. Por esta razón sería difícil que Somalia saliera de la lista de los países restringidos dentro de poco.  Chad, un aliado de los Estados Unidos, es una inclusión curiosa.