Birmania (también conocido como Myanmar) es un estado soberano en el Sureste de Asia, que está entre Bangladesh y Tailandia.  Sus 54 millones de ciudadanos son diversos étnicamente, pero la mayoría son budistas, aunque el país tiene grupos pequeños de cristianos y musulmanes.  Desde su independencia en 1948, el país se ha definido por sus conflictos y discordias internas étnicas constantes. 

Los rohinyás son una minoría étnica dentro de la porción occidental de Birmania, la mayoría de los cuales son musulmanes.  Con cerca de un millón y viviendo cerca de la frontera con Bangladesh, por lo menos 500.000 rohinyás han huido al país vecino (o más allá, a la India) para encontrar refugio de la persecución.  El gobierno birmano no reconoce a los rohinyás como ciudadanos legales, pero más bien como ocupantes ilegales, y les negó la ciudadanía en 1982, dejándolos sin estado.  Muchas veces los ataques en contra de los rohinyás son cometidos por las fuerzas militares y de policía, pero el gobierno de Birmania ha censurado los detalles de la violencia.  También ha negado el acceso al país a las Naciones Unidas, periodistas, y defensores de derechos humanos. 

Sin embargo, los reporteros han podido hablar con los rohinyás quienes han llegado a tener una seguridad temporal en Bangladesh, muchas veces viviendo en campos de refugiados cerca de la frontera.  Estas víctimas compartieron historias de asesinatos masivos, violaciones en grupo, y palizas brutales; más de la mitad de las mujeres que se entrevistaron fueron víctimas de violencia sexual.  Imágenes satelitales confirman y muestran aldeas de rohinyás en llamas. Lo que está pasando con los rohinyás es depuración étnica, no es una exageración o retórica.  Y mientras que la persecución ha persistido por décadas, el reciente aumento de violencia parece estar relacionado con el ataque de la Armada Solidaria de Arakan Rohinyás contra los puestos de policía de Birmania el año pasado durante el verano, los cuales dejaron a 12 oficiales de seguridad birmanos muertos.  Como reacción, la retaliación de los Militares Birmanos ha intensificado la persecución de la población de rohinyás, lo cual ha causado sufrimiento y desplazamiento en masa. 

La crisis humanitaria más reciente no es una aberración en la corta historia de Birmania.  Los grupos étnicos Karen y Chin del país también han sido perseguidos vilmente en años pasados, y los refugiados de Birmania conforman un grande porcentaje de las admisiones totales de refugiados a los Estados Unidos.  Desde el 2005, EE.UU. ha reubicado a casi 170.000 refugiados de Birmania.  La actual Administración ha prometido $32 millones en ayuda humanitaria para la crisis rohinyá. Lamentablemente, el deseo de reducir las admisiones de refugiados y el paso de tortuga del procesamiento, aunque ha sido catalogado públicamente como la prevención de la infiltración de terroristas al programa de refugiados sirios, ha tenido el resultado accidental de cortar el número anual de admisiones de refugiados rohinyá a Estados Unidos a la mitad.