En el 1956, la Asociación Médica Americana (AMA) declaró el alcoholismo como una enfermedad. Para el 1980, el AMA comenzó a establecer políticas en la teoría de la “enfermedad” para asegurar fondos de terceros, que solamente podría hacerse si el alcoholismo era categorizado como una enfermedad.  Aunque la posición de la AMA fue solidificada en el 1987, un caso en la Corte Suprema el siguiente año abordó la cuestión via aguantando los beneficios de los veteranos como resultado de su “propio dolo”. La opinión de la mayoría reconoció la literatura médica compitiendo quién se negó a clasificar el alcoholismo como una enfermedad y luego sostuvo que la víctima “carga…. Responsabilidad”. En un corto periodo de tiempo, la Asociación Americana de Hospitales, La Asociación Americana de Salud Pública, la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales y el Colegio Americano de Médicos todos clasificaron el alcoholismo como una enfermedad. Los Institutos Nacionales de la Salud siguieron su ejemplo en el 2008.

La evolución de actitudes médicas referentes al alcoholismo se ha derramado en la arena de inmigración, donde el INA del 1952 (Acta de Inmigración y Nacionalidad) excluye la ciudadanía a los intoxicados “borrachos” a base de que ellos escasean “buen carácter moral”. Este estándar nunca ha sido actualizado aún luego de varias modificaciones al INA, y el mismo estándar es aplicado a la cancelación de remoción de solicitantes, quiénes son inelegibles por ese relevo si demuestran ser un borracho habitual. Un DIU (manejar bajo la influencia), botella abierta, menor en posesión, o arresto por intoxicación pública pueden llevar al cargo de que el individuo es un borracho habitual.  Ausente un cargo relacionado al alcohol, la primerísima pregunta en ambas, naturalización y cancelación de remoción de aplicaciones referentes a carácter moral es, “ha sido usted un borracho habitual?”. El Circuito Noveno decidió de que es tiempo para el INA de actualizarse con las opiniones médicas y recientemente mantuvo que el alcoholismo es una enfermedad y, por consiguiente, la pregunta de “borracho habitual” es irrelevante al carácter moral y no es constitucional bajo el estándar de base racional.

Sin embargo el tratamiento de alcoholismo como una enfermedad es un arma de doble filo. Como adjudicadores del USCIS, los abogados de ICE y jueces de inmigración en el Noveno Circuito ahora están siendo prevenidos de informar borrachera en el carácter para un DUI, el Departamento de Estado está revocando visas de no inmigrantes por la misma ofensa.  Bajo el INA, los estatutos de inadmisibilidad incluyen aquellos que tienen un posible desorden físico o mental asociado con comportamiento dañino. Debido al creciente consenso de que el alcoholismo es una enfermedad y el reconocimiento de que manejar borracho es comportamiento dañino, el Departamento de Estado ha determinado que una ofensa de DUI incrementa dudas sobre admisibilidad y ha recientemente autorizado a oficiales consulares a revocar visas no inmigrantes a tenedores de visas con un arresto por DUI el cual haya ocurrido dentro de los últimos cinco años, a menos que el arresto haya ya sido tratado dentro del contexto de una solicitud de visa. Esto significa que extranjeros nacionales quiénes están presente en los Estados Unidos en una visa no inmigrante que subsiguientemente son arrestados por un DUI, o quiénes previamente tenían un arresto por DUI pero esa información solo aparece ahora, información que llama a cuestionar la elegibilidad continua de una visa, están en riesgo de una revocación de visa. Previamente no había consecuencia de un arresto por DUI subsiguiente a emisión de visas hasta la próxima solicitud de visa.  Una vez revocada, la visa no es válida para viajes futuros a los Estados Unidos, pero no requiere salida inmediata de los Estados Unidos si el extranjero nacional está actualmente presente aquí. Revocación no precluye reaplicar para una nueva visa. Durante la re aplicación, los oficiales consulares se referirán a cualquier solicitud de visa de no inmigrante con un arresto relacionado a alcohol en los últimos cinco años o dos o más en los últimos 10 años a un panel de médicos para un examen médico antes de la emisión de visa para eliminar una inelegibilidad médica.