ICE tiene una política en marcha que gobierna las acciones de cumplimiento interior en lugares sensibles. Estos lugares se han definido como, colegios, hospitales, casas para practicar religión, eventos religiosos/civiles (ej. bodas y funerales), y demostraciones públicas (ej. Manifestaciones y concentraciones).  Bajo sus directrices, si se va a llevar a cabo una acción de cumplimiento en uno de estos lugares, tiene que haber una aprobación previa o circunstancias urgentes.  (Su política aplica solo en lugares sensibles no únicamente cerca de ellos).  ICE nunca ha considerado los tribunales como lugares sensibles y llevara a cabo operaciones de cumplimiento en ellos.  Se ha presionado a ICE sobre este problema varias veces, porque la política desanima a víctimas y testigos de crímenes a presentarse, pero no ha expresado ninguna disposición para agregar a los tribunales a la lista de lugares sensibles.  De hecho, la secretaria Nielsen, de DHS, durante su reciente audiencia ante el Senado, rechazó todas las propuestas para descontinuar esta práctica. ICE apoya esta decisión citando: (1) La falta de cooperación de algunas jurisdicciones con las solicitudes de ICE; (2) la seguridad que se obtiene al perseguir acciones de cumplimiento en lugares donde las personas ya se les revisó si tienen armas, y (3) que las acciones de cumplimiento en los tribunales son muy comunes para otros oficiales de cumplimiento de leyes locales, del estado, y federales.  Mientras que varios jueces han expresado públicamente su indignación sobre esta práctica, el público no debe esperar que ICE detenga esta práctica sin un fallo judicial.