La decisión del presidente Trump de finalizar el programa DACA ha sido un catalizador para reformar rápidamente el sistema fracturado de inmigración.  Durante los últimos cinco meses, desde que se anunció que el DACA finalizaría el 5 de marzo, el apoyo político y general ha cogido impulso.  El presidente también expresó la voluntad para tratar justamente a los beneficiarios de DACA.  Sin embargo, y a pesar de los titulares, puntos de conversación, y la retórica, DACA todavía está programado para vencerse el 5 de marzo, y parece que el Congreso está incluso más lejos de un consenso que cuando iniciaron.   (Pero vea la noticia abajo sobre la Medida de DACA). 

Ha habido por lo menos 20 proyectos de ley de reforma inmigratoria que se presentaron en el Congreso, y ninguno es perfecto.  Y la casa Blanca emitió su marco para una reforma migratoria, el cual incluye compromiso de fondos para la seguridad fronteriza, estatus para 1,8 millones de SOÑADORES, reducción de la inmigración basada en la familia sólo para la familia núcleo, y la eliminación de la lotería de la Visa de Diversidad. 

Como resultado de esta actividad, la semana pasada el Líder de la Mayoría del Senado, Mitch McConnell, permitió la presentación de cuatro proyectos de ley para voto en el Senado.  El intento de MacCain/Coons de una Ley de Soñadores limpia quedo ocho votos cortos de pasar.  Una propuesta bipartidista de los Senadores Collins, Durbin, Graham y Flake, para crear un camino a la ciudadanía para los beneficiarios de DACA, con alguna financiación para la frontera y cambios para la inmigración basada en la familia, no pasó por seis votos.  El Senador Grassley presentó el marco de la Casa Blanca como su propio proyecto de ley y no llegó a ningún lado.  Un cuarto proyecto de ley que tenía que ver con las ciudades Santuario llego al Pleno, pero también fracasó. 

Si estos votos son un indicativo de lo que se viene, no es muy probable que el Congreso llegue a una solución para DACA antes del 5 de marzo.