La Oficina del Inspector General (OIG, por sus siglas en inglés), realizó una auditoría al programa de visas H-1B, y determinó que las visitas a los sitios de los empleadores por parte de USCIS se estaban llevando a cabo de una forma esparcida e ineficaz.  El propósito de estas visitas es el determinar si el extranjero está trabajando en el sitio de trabajo indicado en la petición, si se está pagando el salario indicado en la petición, y si se declararon con exactitud las responsabilidades del cargo.  EL OIG efectuó varias recomendaciones a USCIS para mejorar sus esfuerzos de vigilancia.  Como resultado, es muy probable que USCIS solicité al Congreso más recursos para incrementar su capacidad de asegurar la integridad del programa de visas H-1B por medio de visitas precisas a los sitios de trabajo. 

El informe reconoció que USCIS aprueba alrededor de 330.000 peticiones H-1B al año, con más o menos 680.000 portadores de visas H-1B presentes en el país en un año cualquiera.  Mientras que USCIS realiza visitas específicas y aleatorias en los sitios de trabajo a los empleadores de estos beneficiados, el OIG reportó que las visitas a los sitios de trabajo eran ambas, limitadas en su aplicación (7.200 visitas al año), y superficiales en su minuciosidad individual.  USCIS no siempre toma medidas luego de una visita negativa, y el 81 por ciento de las revocaciones se basan en la razón más fácil: la relación clasificatoria no existe entre el empleador H-1B y el beneficiario.  Asimismo, la agencia no capacita adecuadamente a sus oficiales y no puede retener a los buenos, ni tampoco monitorea sus costos, éxitos, o eficacia.  El OIG concluyó que USCIS permite el incumplimiento – incluyendo el fraude – para prolongar el programa de visas H-1B. 

El OIG también recomendó que USCIS debe desarrollar un proceso para monitorear con exactitud las visitas, procesos, costos, y resultados de sus esfuerzos de cumplimiento, como también usar la información para establecer medidas de desempeño.  USCIS también debe evaluar de nuevo como puede mejorar el destino de sus recursos para las vistas en los sitios de trabajo, y desarrollar una estrategia integral para priorizar a los infractores fraudulentos.  USCIS aceptó estas recomendaciones, y espera reformar las medidas de implementación del programa H-1B para finales de 2018. 

Los empleadores deben prepararse para un aumento en el número de visitas a los sitios de trabajo. Las visitas inesperadas a los sitios de trabajo probablemente implicarían una confirmación de la ubicación del empleador, la presencia real del beneficiario, los deberes laborales que se desempeñan, y el salario que se devenga.  Por esto, los deberes laborales en la petición no sólo deben ser lo más precisos posible, pero también deben ser bien conocidos por ambos, el empleador y el beneficiario.  Las visitas focalizadas también pueden estar centradas en donde la información empresarial básica del empleador no se pueda verificar por medio del contratista privado de USCIS, como también con aquellos empleadores que tienen una muy alta proporción de trabajadores H-1B y en empresas de dotación de personal o consultoría que sitúan trabajadores en otras empresas para suplementar la fuerza de trabajo de la empresa, o que proporcionan servicios de consultoría.  Empleadores que subcontratan sus trabajadores a sitios de trabajo de terceros, especialmente deben de asegurarse que tienen documentado correctamente el horario laboral del trabajador en el horario que se suministró, y que la relación empleador-empleado sea fuerte.  Claro, todos los empleadores deben asegurarse de que sus expedientes I-9 estén en orden en todo momento.