La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA por sus siglas en inglés), el tribunal administrativo a nivel de apelaciones para asuntos de inmigración, emitió su decisión muy esperada en el caso de Silva-Trevino III, restableciendo un estándar de análisis uniforme cuando se determine si un crimen se considera un “Crimen que supone bajeza moral” (CIMT por sus siglas en inglés) para propósitos de admisibilidad. Bajo las leyes de inmigración, un extranjero que haya sido sentenciado por un crimen que se considere CIMT puede ser excluido de ingresar al país y de otros beneficios de inmigración, incluyendo la residencia permanente; aun los que tienen la tarjeta de residencia que hayan sido sentenciados por un CIMP pueden ser deportados. El caso original en el 2008, Silva-Trevino I, había creado una forma de análisis controversial que permitía a los tribunales mirar por fuera de los expedientes de la sentencia, incluyendo los informes de la policía, los cuales pueden incluir rumores y otras declaraciones sin relevancia. El caso anterior  estableció una deviación significativa de los enfoques aceptados generalmente que ahora restablece Silva-Trevino III, que se llama “enfoque categórico”, ej. Revisar el decreto en la sentencia, y el “enfoque categórico modificado” revisar el expediente de la sentencia. Generalmente, esta es una decisión útil para los profesionales y sus clientes extranjeros, y debe ayudar a impartir consistencia en los tribunales de todo el país como también asegurar que las cortes únicamente consideren la evidencia pertinente al determinar si un crimen es CIMT.