El 31 de octubre, 2017, el Departamento de Defensa revirtió la política de la era de Bush, la cual ofrecía naturalización acelerada a los residentes legales permanentes (LPRs) que estén prestando el servicio militar.  Bajo esta nueva política, aquellos que quieran prestar el servicio militar tienen que someterse a un nuevo proceso de seguridad que tomaría un año antes de ingresar al entrenamiento básico.  En el pasado, se podía enviar a los reclutas al entrenamiento básico si ya se había iniciado la investigación de antecedentes y ya se había cumplido con todas las otras investigaciones de seguridad.  Ahora para recibir la certificación de servicio honorable, para poder solicitar la naturalización acelerada, el miembro de las fuerzas armadas que es LPR tiene que primero completar la investigación de antecedentes, completar el entrenamiento, y tener por lo menos 180 días de servicio activo o un año de servicio satisfactorio en las reservas seleccionadas.  Esta política entró en vigor inmediatamente y afectará a los solicitantes que en el momento están en espera, incluyendo retirar y quitar el certificado a los que ya recibieron el certificado por servicio honorable.  También es probable que el servicio en las fuerzas armadas de EE. UU. tendría un impacto en la habilidad del inmigrante para procesar otras solicitudes, incluyendo para trabajar, viajar, y patrocinar la familia.  Advertimos a cualquier LPR que esté interesado en prestar el servicio militar que revise esta política y revise como afectaría su estatus de inmigración y su habilidad para prestar el servicio.