El secretario de DHL, Nielsen, ha determinado que se justifica la extensión de la designación de Estado de Protección Temporal para los sirios en virtud de INA §244(b)(1)(A) (conflicto armado en curso) e INA § 244(b)(1)(C) (condiciones temporales pero extraordinarias).  La designación se ha extendido por otros 18 meses, hasta el 20 de septiembre, 2019.  Sin embargo, hay una pequeña salvedad en la determinación: No se le ofrecerá el TPS a ningún sirio que haya llegado después de agosto 2016. Esta restricción puede ser adecuada bajo la determinación de un desastre natural, pero no tiene mucho sentido aplicar dicha restricción a lo que esencialmente se ha determinado como una zona de combate activa.  Hay menos de 7.000 sirios en los Estados Unidos que tienen la protección bajo el TPS.

Mientras tanto, y como ha sido reportado ampliamente en las noticias, DHS terminó el TPS para los ciudadanos Nicaragüenses, Haitianos, Sudaneses, y Salvadoreños, los últimos se terminarán oficialmente el 9 de septiembre, 2019.  La pérdida de designaciones TPS solo para El Salvador afectará a 200.000 personas quienes han estado residiendo legalmente en los Estados Unidos por casi dos décadas. 

La terminación de la designación de TPS para Haití se ha retado en los tribunales por parte del NAACP, alegando que la terminación fue motivada por animadversión racial.  Mientras tanto, y mientras se litiga el caso, DHS eliminó a Haití de la lista de visas H-2A (visas para trabajadores de temporada, de pocas habilidades, en agricultura y otras industrias, que son ciudadanos de un país designado).  La lista actual incluye más de 80 países, la mayoría del hemisferio occidental y Europa.  DHS tiene la autoridad de agregar o remover países de la lista en cualquier momento.  En su notificación en la que eliminó a Haití de la lista de países H-2, DHS cita “los altos niveles de fraude y abuso”, y una “taza alta de extender la estadía” por parte de los pocos Haitianos que son titulares de visas H-2A/B. También se eliminaron de la lista a Belice y Samoa por riesgos que provienen de la trata de personas y por no recibir a los ciudadanos a los que se le ha ordenado la deportación de los Estados Unidos.