El 18 de abril, el presidente Trump firmó otra Acción Ejecutiva, “Compre Americano, Contrate Americano”, en la cual ordena a varias agencias que revisen la legislación actual del programa H-1B. El presidente Trump también señaló que estaba ordenado a las agencias federales que revisen todos los programas de visas y que tomen acciones inmediatas para combatir el fraude y abuso y de esta forma proteger a los trabajadores americanos. Aun antes de que se anunciará la Acción Ejecutiva, varias agencias marcaron el inicio del periodo de tramitación del programa H-1B anunciando, que investigarían y procesarían judicialmente con firmeza a las empresas que no cumplan con las regulaciones. Primero que todo y notablemente, USCIS emitió un comunicado en el cual detallaba el aumento en sus esfuerzos para desenterrar el fraude en los programa de visas, con visitas en sitio adicionales a los empleadores dependientes del H-1B, contratistas y pequeñas empresas que tienen negocios limitados. También emitió una nota que indicaba que los “programadores informáticos” ya no se considerarían automáticamente “una ocupación especializada” del H-1B, no habiendo información adicional. Y la sección de los Derechos de Inmigrantes y Empleados del Departamento de Justicia (DOJ, por sus iniciales en inglés) advirtió a los empleadores que están solicitando visas H-1B, que no discriminaran en contra de los trabajadores americanos.  

Aunque la Acción Ejecutiva no impactaría inmediatamente al programa H-1B porque un cambio significativo requeriría acción del legislativo o potestad reglamentaria, es otra declaración de la Casa Blanca que genera una gran incertidumbre a los no-ciudadanos y a los empleadores americanos que contratan a extranjeros. El programa H-1B, promulgado en su estado actual en 1990, de por cierto si necesita una revisión y actualización, pero el programa de visa generalmente no es un mecanismo para reemplazar a los trabajadores americanos o para reducir sueldos. Y el sistema no está plagado de abuso. Al contrario, las empresas americanas usan el H-1B para tener acceso a las aptitudes deseadas de los profesionales extranjeros para complementar la fuerza de trabajo americana, pagando honorarios y costos significativos. Los estudios muestran que los empleados profesionales extranjeros favorecen enormemente a las empresas americanas, a los trabajadores americanos, y a la economía del país. 

Mientras tanto, el 17 de abril USCIS anunció que recibió 199,000 peticiones HB-1B durante el periodo de tramitación, una reducción de más del 15 por ciento de las 236,000 peticiones que se recibieron el año pasado. Durante este clima de incertidumbre, no es sorprendente que los empleadores se muestran reacios a tramitar casos a nombre de los empleados que se necesitan, por miedo que se les nieguen sus casos, o que posteriormente enfrenten multas por parte de una agencia agresiva que está buscando algún tipo de abuso. Aquellos empleadores que tramitaron casos H-1B este año pueden esperar recibir las notificaciones de entrega para los casos seleccionados aleatoriamente en la lotería. Los casos rechazados se devolverán durante la última parte de la primavera.