La Oficina del Inspector General para DHS (OIG, por sus siglas en inglés), el “órgano de control” del departamento, realizó visitas aleatorias en lugar a seis centros de detención de ICE para determinar si los estándares base sobre el trato de los detenidos se estaba cumpliendo.  El Informe resultante puso al descubierto muchas condiciones deficientes en diversos centros de detención de ICE. 

Uno de los centros no estaba alojando a los detenidos de acuerdo a sus antecedentes criminales, resultando en el alojamiento de extranjeros no violentos con criminales violentos.  Otro centro estaba haciendo cacheos al desnudo constantes a todos los detenidos y no estaba documentando el por qué o los resultados.  La separación administrativa y disciplinaria estaba mal documentada y potencialmente abusada.  No se estaban abordando las quejas de los detenidos.  Algunos centros que fueron inspeccionados no pudieron proporcionar asistencia de idioma, creando una barrera de comunicación entre los detenidos y el personal que “corre el riesgo de convertir problemas que se hubiesen podido resolver por medio de una interacción normal a problemas disciplinarios”. El Manual de Detenidos de ICE, el cual cubre información críticamente indispensable sobre los derechos legales de los detenidos, no lo tenían disponible en un lenguaje que se pudiera entender.  Los formularios de autorización medica no siempre estaban disponible, ni siquiera en español.  Así mismo, cuatro de los seis centros reportaron casos de maltrato a los detenidos por parte del personal.  Hubo otros casos de malas condiciones y falta de suministros de higiene. 

La auditoría que realizó la OIG reveló mucho.  De los seis centros que visitaron, uno estaba operando relativamente bien.  Tres necesitaban la implementación inmediata de algunas correcciones, y dos estaban fatales en cuanto el tratamiento general de los detenidos.  Esto no es un buen indicador de las condiciones generales en la mayoría de los otros centros de detención. Esto no son noticias nuevas.  Las condiciones en los centros de detención han sido sujetos de demandas por décadas.  El informe de la OIG recomendó que ICE mejore esos problemas que fueron específicamente identificados.  Sin embargo, dado algo del contenido del informe, el director de ICE obtendrá mejores resultados si también investiga y termina el empleo del personal de estos centros quienes son responsables de estos descuidos y abusos graves.