El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), tiene la obligación de presentar un informe anual sobre al número de extranjeros que son admitidos, pero prolongan su permanencia.  La prolongación de permanencia se define como (1) personas para las cuales no se ha registrado una salida y es probable que todavía estén en los Estados Unidos, y (2) personas que tienen una salida registrada posterior al vencimiento del periodo de su permanencia legal.  Actualmente DHS puede monitorear las prolongaciones de permanencia de todas las entradas por aire y mar (excluyendo los titulares de visas C y D), pero no tiene la información de las entradas terrestres desde Canadá y México.  El informe para el ejercicio fiscal 2016 indicó que más del 98 por ciento de los 50.437.278 no inmigrantes que se admitieron por aire y en los puertos marítimos durante el ejercicio fiscal 2016, salieron de los Estados Unidos puntualmente y cumplieron con los términos de sus admisiones.  

Sin embargo, algunas categorías de visas son más propensas a las prolongaciones de permanencia que otras.  Por ejemplo, el informe señala que de los 1.457.556 estudiantes extranjeros que se esperan que salieran en el ejercicio fiscal 2016, 5,48% prolongaron la permanencia de su visa (estudiantes F – 6,19% – estudiantes J 3,80% – Estudiantes M 11,60%).  Las tasas de salidas por país de origen de estudiantes extranjeros son las siguientes:  China – 94.98%; India – 95.38%; Corea del Sur – 94.94%; Japón – 97.08%; Arabia Saudita – 93.17%; y El Reino Unido – 97.54%. Por otro lado, Chad, el Congo (Kinshasa), Yibuti y Libia, todos tienen tasas de prolongaciones de permanencia que oscilan alrededor del 40%. El peor infractor, Eritrea, tiene una tasa de prolongación de permanencia estudiantil de 77,78%. (Es importante tener en cuenta que estos países sólo envían unos pocos estudiantes a los Estados Unidos cada año, por eso cada prolongación de permanencia afecta drásticamente al porcentaje final.) 

Tal vez motivados por esta información, USCIS emitió un comunicado de política sobre la “presencia ilegal” de estudiantes extranjeros.  La mayoría de estas personas son admitidas bajo un “estado de duración” flexible, designación D/S, la dual tradicionalmente ha protegido a los estudiantes extranjeros de la acumulación de una presencia ilegal si ellos violan su estatus estudiantil.  Sin embargo, el nuevo comunicado presenta una orientación actualizada para calcular el total de la presencia ilegal de los estudiantes extranjeros (F-1, J-1, M-1), y sus dependientes.  Para estas personas, la presencia ilegal empieza a acumularse de la siguiente forma: 

  • Para no inmigrantes F, J o M, que no mantuvieron su estatus antes del 9 de agosto del 2018, la acumulación de la presencia ilegal inicia el 9 de agosto del 2018.
  • Para no inmigrantes F, J o M, que no mantuvieron su estatus después del 9 de agosto del 2018, la acumulación de la presencia ilegal inicia:
    • El día después que el estudiante no continua con sus cursos académicos o la actividad/trabajo autorizado;
    • El día después que el estudiante participa en actividad/trabajo no autorizado;
    • El día siguiente luego de completar los cursos académicos (incluyendo las opciones OPT y el periodo de gracia);
    • El día siguiente al vencimiento de la I-94. Si fue admitido hasta una fecha determinada; y/o
    • El día siguiente luego que el estudiante ha sido ordenado excluido, deportado, o expulsado (aunque se apele la decisión). 

Esta nueva política pretende reducir el porcentaje de las permanencias prolongadas de las visas de estudiante. Entrará en vigor el 9 de agosto del 2018, y se aplicará a estudiantes extranjeros admitidos bajo D/S o hasta una fecha predeterminada.  Avances tecnológicos en la recopilación e intercambio de información por medio del programa SEVIS, han hecho que está política sea posible.  Al evaluar si un estudiante extranjero acumuló una presencia ilegal, el oficial de USCIS considerará toda la información que está disponible en las bases de datos y sistemas de DHS, incluyendo SEVIS, como también cualquier otra información en los archivos del estudiante extranjero.  Las comunidades académicas e inmigratorias tienen inquietudes sobre la exactitud de la información que se está compartiendo y la seguridad de notificar al estudiante si se ha encontrado alguna violación.  Esto es sobre todo alarmante porque los estudiantes extranjeros estarían sujetos a las prohibiciones de tres y diez-años si ellos acumulan más de 180 días y 365 días de presencia ilegal, respectivamente.  Estas prohibiciones se accionan cuando el estudiante extranjero salé de los Estados Unidos.