Bajo la ley de inmigración de los E.U. hay un mundo de diferencia entre ser  sentenciado a probatoria y ser sentenciado a cárcel pero con la sentencia de cárcel suspendida.  La última puede tener consecuencias migratorias graves, aunque no haya  consecuencias significativas bajo las leyes criminales del estado.

Bajo la ley de inmigración, una sentencia suspendida de cárcel, o presidio por una ofensa criminal es considerada igual que servir actualmente esa condena en prisión. En lugar de clasificación del crimen, la ley mira al término de cárcel.  Esto significa que usualmente no importa si la ofensa es clasificada como un delito mayor o uno menor. El término de la sentencia es especialmente importante porque las  provisiones que se refieren a “remoción” a veces  se refieren al término en cárcel para determinar si una persona es removible de los Estados Unidos por un crimen.  La duración de la sentencia, a su vez, también determina si hay un alivio disponible en la forma de un relevo de deportación.  Esto es cierto ya sea que el individuo tiene una visa de no inmigrante o es un residente permanente.

La mayoría de las personas no son criminales y no entran en comportamientos que son normalmente considerados como delitos mayores. Pero, miremos los hurtos en las tiendas.  De vez en cuando, un individuo acusado por un delito menor como el hurto en una tienda es sentenciado a un año suspendido.  Tal vez el abogado criminalista defensor recomendó esta estrategia ya que significa ningún tiempo en prisión, ningún delito mayor bajo la ley estatal y eventualmente una cancelación del expediente.  El resultado es ningún expediente criminal de consecuencia.  No es así bajo la ley de inmigración.  La ley de inmigración específica que si un individuo en sentenciado a un año o más por un crimen de hurto, entonces el crimen deberá ser clasificado como un “delito mayor agravado”, aún cuando el crimen original fue clasificado como uno menor.  Un cargo de delito mayor bajo la ley de inmigración es extremadamente serio.  Casi siempre significa que el individuo – residente legal permanente y no inmigrantes por igual – van a ser colocados en “detención mandatorio” y  no pueden ser liberados con fianza. Además, con el atraso actual en las cortes de inmigración, una persona detenida bajo las provisiones de “detención mandatorio” estará detenido por muchos meses esperando una vista ante un juez de inmigración. 

Finalmente, un cargo de “delito mayor agravado” limita la disponibilidad de relevo de deportación que pudiera estar disponible.  Por consiguiente, aun “residentes permanentes”  de mucho tiempo que sean convictos de un “delito mayor agravado” pueden ser y a veces son deportados a sus países de origen.

La lección importante aquí para ambos, inmigrantes y no inmigrantes, es que cumplan cuidadosamente las leyes de este país, porque aun una infracción menor puede tener serias consecuencias.  En el caso de un arresto, es vital que se contrate a un abogado de inmigración para aconsejar al abogado criminal en las posibles disposiciones que no resultarán en remoción u otras consecuencias de inmigración a largo plazo. Un residente permanente deberá siempre aplicar para naturalización tan pronto como sea posible para no estar sujeto a ser removido de los Estados Unidos.  Finalmente, si uno tiene un expediente de arresto criminal de cualquier tipo, es importante buscar consejo calificado de inmigración antes de viajar al extranjero, al renovar el “green card” o al aplicar para naturalización.