Las órdenes ejecutivas sobre Inmigración del Presidente Obama a finales del 2014 que ofrecerían protección de deportación (y permisos de trabajo) a más de cuatro millones de inmigrantes están estancadas en las cortes desde el 16 de febrero de 2015.  Sin embargo, la Corte Suprema recientemente le otorgó un Certiorari en el caso conocido como Texas vs U.S. y estará revisando la decisión del Quinto Circuito para sostener el mandamiento judicial ordenado por la corte. El alegato del Departamento de Justicia se vence en Marzo, seguido por un argumento oral a finales de Abril o principios de Mayo. Se espera que La Corte Suprema tome una decisión en el caso en algún momento cerca del mes de Junio.

La Corte Suprema ha dirigido a los partidos a proveer un alegato completo sobre la legalidad del DAPA (Acción diferida para Padres de Americanos) bajo la Cláusula de la Constitución “Cuidar” (Art. II.3). Esto es un único cambio de eventos ya que la corte raramente añade asuntos a un caso que no hayan sido oídos antes en apelación.  Consecuentemente, el argumento de la Corte Suprema en Texas vs U.S. podría tener serias implicaciones concernientes a las responsabilidades y el poder de la rama ejecutiva para ésta y futuras administraciones.

Dicho eso, si la Corte fuera a emitir una decisión dividida a la par 4-4 (ahora mismo una posibilidad debido al reciente fallecimiento del Juez Scalia), la opinión tendría el efecto de afirmación de la decisión del Quinto Circuito, no sería necesario imposibilitar a otros circuitos de decidir diferentemente.