Dado el flujo de inmigrantes que proceden de Centro América y la nueva política del Departamento de Estado que les da prioridad a los menores no acompañados y las familias que enfrentan deportación, los casos de miles de otros extranjeros en espera de que sus casos sean escuchados a través de las cortes de inmigración han sido cancelados. Los solicitantes de asilo han sentido el peso de estas demoras, muchos de ellos han sido informados de que no obtendrán la entrevista de asilo hasta el 2019. Estos extranjeros tienen que vivir con la incertidumbre de  no saber si su aplicación será aprobada o si tendrán que regresar a su país.  Además, conforme pasa el tiempo, sus aplicaciones se pueden debilitar por evidencia antigua.