Bajo presión de varios estados, el presidente Trump optó por poner fin al programa DACA, dejando a miles de beneficiarios de DACA en una situación muy difícil.  Aunque el presidente había asegurado previamente que los beneficiarios de DACA no tendrían que preocuparse por su estatus, algunos estados amenazaron con llevar el tema a los tribunales.   En lugar de que el Departamento de Justicia formulara una defensa mediocre del programa, el presidente ha pasado la responsabilidad al Congreso para que promulgue una solución permanente para los beneficiarios de DACA antes de que el programa finalice en marzo, 2018. 

A diferencia de los Congresos 112° y 114°, los cuales rehusaron trabajar con el presidente Obama sobre este problema, el Congreso 115° está en posición para promulgar una solución concreta.  El mejor planteamiento ha sido la Ley de Soñadores 2017, la cual se presentó en ambos, el Senado y la Cámara de Representantes. La admisibilidad se basa en haber ingresado a EE. UU. como menor de edad, estar presente por los menos por cuatro años, y no tener antecedentes penales.  Los admisibles recibirán una tarjeta verde condicional por un periodo de ocho años.  Para eliminar las condiciones y convertirse en un pleno residente permanente, el solicitante deberá cumplir dos años de universidad, dos años de servicio militar, o tres años de empleo durante el periodo condicional, como también permanecer en EE. UU. y no tener delitos criminales.  La eliminación exitosa de las condiciones colocará a estas personas en un camino hacia la ciudadanía.  La ley de Soñadores está concreta, tiene la mayoría de apoyo de ambos partidos, y ayudaría a más personas.  Las propuestas de los Republicanos, como la Ley RAC (El Reconocimiento de los Niños de América) y la Ley SUCCEED, son similares, pero tienen requisitos de admisión mucho más estrictos y no benefician a tantas personas.  El Representante Democrático Gutiérrez, presentó la Ley la Esperanza Americana, se ubica en el lado opuesto de espectro y es la menos restringida y más generosa, pero carece de apoyo de ambos partidos.  Sin embargo, la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA, por sus siglas en inglés), está apoyando a la ley de Soñadores como la solución bipartidista más razonable. 

La más reciente audiencia sobre DACA se llevó a cabo el 3 de octubre. Los Senadores plantearon preguntas difíciles a los oficiales de DHS y DOJ, pero no recibieron muchos detalles que indiquen que compromiso aceptaría la Administración.  Es difícil predecir cuál de estos proyectos de ley finalmente obtendrá el apoyo e impulso necesario para resolver el estado legal de los beneficiarios de DACA a largo plazo, pero hay esperanza que el Congreso actúe.