A la vez que se ha restringido la discreción a los jueces de inmigración, se ha aumentado la discreción a los adjudicadores de USCIS. La normativa regulatoria explícitamente le otorga a un adjudicador la discreción de rechazar un caso directamente, si los antecedentes no establecen elegibilidad para el beneficio de inmigración, o emitir una Solicitud de Evidencia (RFE, por sus siglas en inglés) o una Notificación de Intención de Denegación (NOID, por sus siglas en inglés), para desarrollar más los antecedentes. Sin embargo, la política anterior destinaba que un adjudicador debería emitir una RFE a no ser que “no hubiese” posibilidad de que la deficiencia se pudiese arreglar al presentar evidencia adicional, de ese modo limitaba, en cierta medida, la discreción del adjudicador.

La nueva política de USCIS ha abandonado esta limitación y ha restaurado total discreción a los adjudicadores de USCIS. “La intención de esta política es para desalentar las solicitudes poco serias o incompletas que se usan como solicitudes que “marcan el lugar” y animan [a los solicitantes] a ser diligentes en la colección y presentación de la evidencia requerida. No pretende penalizar a los solicitantes por errores inocentes o por malentendidos con los requisitos de evidencia”. El memorando de la política cita algunas posibilidades para una denegación automática: casos de exenciones donde el familiar que califica no está identificado adecuadamente, o se presentó con poca o ninguna evidencia; solicitudes para miembros de familia que no encajen en una categoría preferencial; solicitudes que no presentan toda la documentación requerida como se estipula en la ley, regulaciones, o instrucciones del formulario (ej. Una solicitud de tarjeta verde que no incluya una I-864). Las instrucciones que vienen con cada formulario normalmente incluyen una sección sobre la evidencia que se requiere.