Cuando un oficial consular “deniega” una visa, puede él o ella hacerlo bajo una sección de ley referida como “221(g)”. Esto puede ocurrir cuando el oficial consular cree por las declaraciones hechas por el solicitante o en los documentos sometidos con la solicitud que la persona no es elegible para una visa. En ocasiones, antes de finalmente adjudicar la solicitud de visa, el oficial puede solicitar evidencia adicional o documentos del solicitante o evidencia de haber pagado una fianza en un puerto de entrada, y entonces aprobaría la visa.  Si la solicitud de visa es abandonada en esta etapa, sería    considerada como una denegación.  Una denegación también puede ocurrir cuando un solicitante somete una solicitud pero solicita la devolución de su pasaporte antes de que la visa pueda ser emitida.  Este verano pasado, la “congelación de visa” dejó a muchos viajeros impedidos de obtener visas para entrar a los EU a tiempo para eventos calendarizados o actividades.  Como resultado, dichos viajeros que sometieron su aplicación antes de la congelación pero solicitaron sus pasaportes antes de que la visa fuera emitida fueron técnicamente “denegados” una visa bajo el 221(g). Tal denegación puede ser divulgada en futuras solicitudes de visa. Sin embargo, muchos nacionales extranjeros puede que no sepan que ellos pueden divulgar este tipo de “denegación” y puede que no lo hayan divulgado en solicitudes posteriores.

¿Cuáles son las consecuencias si un extranjero nacional solicita una visa en el futuro y falla en no divulgar una visa antes denegada?

En guías recientes, el Departamento de Estado aconseja que oficiales consulares hagan notas en el caso para indicar porqué una solicitud de visa ha sido denegada bajo el 221 (g) y asegura que durante la interrupción del sistema de verano los oficiales consulares indiquen cualquiera denegación relacionada al sistema. Más importante aún, el Departamento de Estado advierte que el no informar una denegación del 221(g) resultante de la congelación de visas en solicitudes subsiguientes de visas, por así mismo, no dará lugar a una constatación de tergiversación. Ciertamente, el DOS reitera sus guías a los oficiales consulares: un solicitante NIV tergiversando el hecho que el solicitante fue previamente denegado un NIV no es, de por sí, una tergiversación material, aunque el oficial consular pueda sentir que el saber de la denegación de la visa previa pudiera haber sido útil. En la ausencia de cualquiera en contrario, el oficial deberá de asumir que la previa denegación fue predicada en la entrevista previa, oficiales encontrando que el extranjero nacional no era un inmigrante calificado al momento de la entrevista. Tal opinión es limitada a las circunstancias de la solicitud previa en ese momento. Ya que las circunstancias cambian, la elegibilidad deberá ser decidida a la luz de la situación actual en cada solicitud.  Consecuentemente, una tergiversación que esconde solamente el hecho de una denegación previa no es material.  Sin embargo, el Departamento de Estado advierte que, cuando la tergiversación esconde no solamente el hecho de una denegación previa, pero también información objetiva de otra manera no conocida o disponible, podría haber una base para encontrar que la ausencia de tales hechos tiende a cortar una línea de investigación y por ende prestó la tergiversación material.