Casi inmediatamente después de la reelección del Presidente Obama el 6 de noviembre de 2012, el tema de inmigración y el voto Latino dominaron las noticias, y el prospecto inmediato de una reforma inmigratoria global afloró nuevamente.

El Director Editorial de National Journal  recientemente describió los resultados de las elecciones y la política de inmigración de esta manera:

La reelección del Presidente Obama no garantiza un avance importante en el impasse de la reforma migratoria. Pero instantáneamente invirtió el debate. Desde el colapso del esfuerzo de la reforma bipartidista en el 2007, los Demócratas se han dividido sobre dicho” issue” mientras los Republicanos han permanecido firmes, particularmente en oposición a cualquier plan que incluyera un camino a la ciudadanía para los 11 millones de personas estimadas están ilegales en los Estados Unidos. Ahora es al revés.

El añadió…”Los Demócratas están hablando confiadamente en forzar el “issue” en el 2013, mientras los Republicanos están fracturando.  Por primera vez desde la presidencia de George W. Bush, un debate genuino sobre inmigración está emergiendo dentro del GOP, con defensores de una reforma global dejándose escuchar….”

Mientras algunos que dominan el GOP aún dicen que el partido debería oponerse a cualquier propuesta que incluya legalizar a inmigrantes indocumentados, y que los esfuerzos de reforma debieran comenzar con sólo breves pasos, ahora otras voces dentro del GOP están discutiendo por cambios globales.

Está en contra de este telón de fondo de las elecciones que a principios de diciembre una coalición nacional de líderes a través del espectro político y en representación de docenas de religiosos, los que hacen respetar la ley y líderes de comercio (incluyendo a aquellos similares al fundador de AOL Steve Case) se reunieron en Washington para manifestarle a las Administración y al Congreso que hay un nuevo consenso de inmigrantes y América. Su mensaje es: reforma inmigratoria de sentido común debe de ser una prioridad en el 2013,  nuestro sistema roto de inmigración debe de ser reparado, y un camino a la ciudadanía para los 11 millones de extranjeros nacionales que contribuyen a nuestras comunidades y a nuestra economía debe de ser incluido en el debate.  La reunión “Forjando un nuevo Consenso de Inmigrantes y América” fue organizada por el Foro Inmigrante Nacional Pro Inmigración.

Miembros del Congreso están prestando atención al llamado.  Un grupo bipartidista de ocho miembros líderes del Senado, cuatro Demócratas y cuatro Republicanos, han estado reuniéndose en las semanas recientes para discutir asuntos comunes de inmigración.  Los miembros trabajadores del grupo son el Senador Charles Schumer (D-NY), Richard Durbin (D-Il), Robert Menéndez (D-NJ), Michael Bennet (D-Co), Lindsay Graham (R-SC), Mike Lee (R-UT), John McCain (R-AZ) y Jeff Flake (R-AZ). (Flake se está moviendo al Senado desde la Cámara de Representantes).

Al menos una coalición religiosa están urgiendo la introducción de legislación de inmigración global dentro de los 92 días del comienzo del segundo término de Obama, escogiendo ese número por una letra bíblica para inmigrantes, o “extraños”, aparece 92 veces en el Antiguo Testamento y 92 simboliza la importancia de proteger a un extraño.

De acuerdo a personas enteradas, sin embargo, una estructura de reforma migratoria se espera en enero. La estructura se espera que incluya un camino a la ciudadanía para extranjeros nacionales indocumentados y provisiones de cumplimiento de trabajo adicional, al igual que una gama de otras provisiones, comenzando desde incrementar números de visa para inmigrante y no inmigrantes hasta eliminar las trabas de los “tres y diez años”. Un proyecto de ley espera ser introducido en el Senado liderado por los Demócratas en la primavera del 2013, seguido de vistas. Legislación que es introducida en el Senado necesitará al menos un puñado de votos Republicanos para avanzar a la Cámara, lo cual podría ocurrir en el otoño.

Algunos conservadores a favor de la reforma inmigratoria global discuten que una asociación Republicana con el Presidente Obama políticamente significaría que ellos podrían reclamar el compartir su autoría así como el Congreso Republicano hizo cuando se unió con el Presidente Clinton para reestructurar el bienestar de salud. A la inversa, ellos dicen, dejando que los Demócratas y el Presidente Obama completen la reforma sin el verdadero respaldo de los Republicanos ayuda a los Demócratas a seguir mencionando al GOP como el partido anti inmigrante para su más largo detrimento.

Mientras apoyando un camino a la ciudadanía no le garantiza votos Hispanos a los Republicanos en las próximas elecciones, muchos creen que si los Republicanos bloquean la reforma global ellos se arriesgan a alejar más a los hispanos. Y, abrazando la reforma ellos pueden eliminar el asunto de inmigración fuera de la mesa y comprometer a los Latinos, y también a los  asiáticos,  en otros asuntos.  De cualquier manera, los resultados de las elecciones presidenciales del 2012 han forzado al GOP a cuestionar su mensaje a los nuevos Americanos, muchos de los cuáles escucharon a Mitt Romney en su llamado a la “auto deportación” como extremadamente ofensiva y sinónimo a un llamado de empacar sus maletas.

La reforma migratoria sola probablemente no será suficiente para mejorar la posición del GOP con los hispanos. Pero, es un importante y necesario primer paso. Más importante aún, es bueno para América.

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