La Cámara de Compensación del Acceso a Los Registros Transaccionales (TRAC, por sus siglas en inglés), publicó nueva información que muestra que las probabilidades de obtener representación legal durante los procesos de deportación varían considerablemente, dependiendo en la comunidad en la cual vive el inmigrante. De acuerdo al informe, sí usted vive en Honolulu, entonces las probabilidades son buenas de que, si un agente de ICE golpea en su puerta, usted podrá encontrar un abogado que lo represente – incluyendo un abogado pro bono. Igualmente, las probabilidades de encontrar representación legal también son especialmente altas si vive en Manteca, California, o en Pontiac, Michigan. Pero, si usted vive en Roma-Los Saenz o Huntsville, Tejas, o en Coral Springs-Margate, Florida – o hasta en Atlanta-Decatur, Georgia – usted no tendría tanta suerte. Esos lugares clasifican entre los peores en proporción con sus residentes que han encontrado un abogado que los representen en sus procesos ante el tribunal de inmigración.

El sistema de tribunales de inmigración fue establecido por el Congreso para realizar los procesos de deportación y para decidir si se debe ordenar la deportación de los Estados Unidos de un extranjero. Durante los últimos cinco años, sólo alrededor de la mitad de las personas que están en estos procesos tenían representación. Mientras que el gobierno siempre está representado por un abogado, no puede decirse lo mismo del inmigrante.  A diferencia de los procesos criminales, el gobierno federal no tiene que suministrar un abogado para aquellos que no tienen los medios de contratar uno. Pocos cuestionan la importancia de tener un abogado que argumente el caso de uno de una forma eficaz. La representación legal también puede llevar a un número de eficiencias en el manejo de los procedimientos tribunales.

Sin embargo, sólo el 37 por ciento de todos los inmigrantes (y sólo el 14 por ciento de los inmigrantes detenidos) obtienen representación. Más importante aún, las personas que tuvieron representación legal tuvieron una mayor probabilidad, cinco veces más alta, de ganar, que aquellos que no tenían un abogado. Dado que la disponibilidad de abogados de inmigración varía considerablemente de acuerdo a la ubicación, la realidad es que las personas que viven en comunidades diferentes tienen una habilidad muy diferente de encontrar un abogado disponible y finalmente ganar su caso.